A veces entras en un bucle asqueroso trabajo-casa-casa-trabajo. Y de repente pasa algo que hace que te pares.
Una película en el cine. Una charla. Una canción. Un sábado de desconexión. Una sensación.
Yo tengo mucha suerte. Porque tengo muchos momentos así gracias a mis amigas.
Sabéis lo que digo? Te paras. Lo piensas. El lunes trabajo. Pero hoy es sábado. Dónde estaban aquellos taconazos de leopardo? Y el pintauñas azul metálico? Déjame algo fucsia.
Pues eso. Resurrección.
Y vosotras, conocéis esos momentos?