Fue una boda con la sensibilidad a flor de piel, muy emotiva y especial para todas nosotras, porque hemos vivido su amor desde el principio, y la boda de principio a fin. Desde la pedida al otro lado del charco hasta el enlace en la preciosa Cerdanya, pasando por los nervios, las lágrimas, las decepciones, las alegrías, las cosas que no salen... y las que al final se arreglan y dan paso a que el día más importante sea perfecto.
Este es uno de mis posts más íntimos. Porque hablo de Cris, de Ingrid y de la novia más guapa del mundo. Tres piezas clave en mi vida. Un núcleo duro.
O dejo entrar... ;)
El Outfit


